a expolitoxicómanos convictos
La Misión BS, E. Morricone       
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martes, 22 de diciembre de 2009

Días de intensa Esperanza. Días de inmenso gozo.

in the name of love
En nombre del Amor, viene.

Este Adviento ha supuesto un empezar a redescubrir la Iglesia. Quizás podría hablar de la dimensión mística de la Iglesia. Aunque poco más puedo decir y lo digo con la sencillez misma de las palabras.
También, y gracias a Manuel, estas palabras de Merton han supuesto un aire fresco, un como descubrir todo por primera vez, sin la manida experiencia, sin modos adquiridos.
No me sale ahora ninguna "reflexión bonita". Sí hago eco aquí de sus palabras:
La misma Iglesia quizá sea llamada algún día a señalar al Redentor victorioso y Rey de los tiempos en medio del derrumbamiento de todo lo que ha edificado laboriosamente la devoción de siglos y culturas, con sincera intención de que fuera cristiano.

El advenimiento de Cristo en la historia no está esencialmente vinculado al desarrollo y progreso de una civilización cristiana. La “cristiandad” es y ha sido una gran cosa, pero nunca ha sido un bien absoluto y sin matizar, ni un bien en sí mismo. La cristiandad no es el cristianismo. No es “el Reino” y no es el Cristo místico.

La realidad de la cultura cristiana emana ciertamente de la presencia de Cristo en el mundo, pero no es idéntica a esa presencia. Nuestro Adviento no es una celebración de valores tradicionales meramente culturales, por grandes y dignos de perpetuación que sean. El adviento no es un mero retorno, una repetición, una renovación de lo antiguo. No puede ser el regreso a la infancia personal o social. La venida del Señor, que es lo mismo que Su “presencia”, es la venida de lo nuevo, no la renovación de lo viejo, y la Historia Sagrada es como el río de Heráclito en que nadie se baña dos veces.
De su libro "Tiempos de celebración".

6 comentarios:

  1. Hermosa reflexión. Ya me gustría visitar iglesias contigo y dejar que me instruyas. Te deseo lo mejor para tu alma en esta nueva oportunidad de acoger a Cristo. Un fuerte abrazo

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  2. Uy! Si soy de los que no saben nada, cada vez sé menos. Ya me pasa como a mi abuelo. jajaja

    El deseo es recíproco. Bon Nadal.

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  3. Esos son los veraderos sabios, los que dicen que no saben nada. Si llegas a saber, ya no puedo abrir la página para leerte.
    Me quedo con los ignorantes de buena voluntad.
    Un abrazo.
    P.d. Espera a que postee sobre mí. Verás cuantos se tiran para atrás.

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  4. Feliz Navidad, Fonso

    Como es costumbre, en el blog La Terminal te hemos preparado la tradicional tarjeta navideña para nuestros apreciados lectores y comentaristas habituales.

    Saludos y que la pases bien

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  5. Angelo, por la post data, todo es relativo. ;)

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